Hacia la noche...

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lunes, 7 de mayo de 2012

Prólogo

Un día, 3 hombres que habían finalizado un cortometraje, ebrios y danzando, se encontraron en la calle, camino de abordar un autobús que los llevaría a otra ciudad a continuar su arte surrealista, desencadenado. Entraron a un mercado dónde agradecieron a todos los extras su absoluta entrega a la película.
Al doblar la esquina encontraron a una chica delgada, con piercings y tatuajes, una darkie que volvió la cara en cuanto esos 3 cineastas borrachos le dirigieron la palabra.
Poco a poco fue abriéndose a ellos. Poco a poco se dejó conducir y terminó aceptando la propuesta de viaje que ellos le hacían.
"K" dijo llamarse y caminó bajo el sol con los 3, mientras hacían bromas por la calle sin dejar de danzar. Tal vez la locura inherente a los 3, su apariencia de neo hippies y obtenedores fáciles de marihuana o simplemente el ansia de experimentar peligros suicidas de "K" permitieron que abordara el autobús barato que ellos pagaron.
El calor se hacia más intenso y ellos caldearon aún más los asientos que, a próposito, habían escogido hasta atrás del vehiculo. No les importó ni las miradas de los pasajeros que de vez en cuando volteaban o la del boletero que se hacía el pendejo cuando caminaba a lo largo del pasillo y miraba excitado cómo "K" pasaba de un par de manos a las otras, cambiando de asiento, dejándose besar los labios, las tetas y explorar con dedos bajo el pantalón. Así siguieron, acariciándola todo el viaje y bebiendo mezcal barato hasta llegar a la playa. En esa ciudad cada quien, por turno, la cargó en los brazos, le besó los labios y a pocos les importó, tan caliente era la tarde y los turistas igual de locos.
Ya en la playa los sacaron del mar pues la playa "cerraba" a las ocho de la noche y se prohibía entrar al agua con bebidas embriagantes y no habría salvavidas que los "salvaran" de su propia locura.
"P", el tercer dios borracho (mote con el que "K" les bautizó), tuvo que regresar a su ciudad porque le faltó el dinero y "K" no tardó en darle parte del que traía "sólo por verle otra vez".
"P" volvió y echó de menos a "K", después de darle su número y gozando con la idea que sus dos compañeros dioses gozarían de la chica esa noche de playa y hotel económico. La verdad "P" no esperó ninguna llamada, ningún otro encuentro, pero se durmió con las endorfinas activadas y los sueños húmedos mojando el colchón. Al dís siguiente, muy temprano, una llamada a su celular le despertó. Era "K" y él, rápido, acudió a verla, encerrarse con ella en un hotel y quedarse sin comer todo el día. Haciendo el sexo más salvaje él le metió tres dedos en la vagina, explorándola un poco. "K" se dobló otro poco más. Él le enseñó lo que sabía y ella se orinó en sus dedos dos veces.
Luego la penetró cada vez. "K" sangró un poco y eso encendió más a "P" que le penetró con mayor intensidad. Cuando se retiraba ella sangraba orina y manchaba la sábana en la cual un charco rosado crecía. Así continuaron, inventando cosas cada vez, hasta que "P" le pidió que fuera su esclava y le explicó qué era eso y aún más. A "K" le fascinó la idea de ser esclava de alguien, la correa de cuero en el cuello, el látigo de 9 colas, el anillo de O y la parafernaliel Facebook y a llevar un diario que es el que a continuación se alterna con esta historia que apenas empieza....
 

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